Sobre nosotros

Hola, soy Fernando... sí, el del Taller de Fernando.

Lo que ves aquí no es solo impresión 3D; es el resultado de horas de experimentación, quebraderos de cabeza, modificaciones locas, noches sin dormir y la magia de lograr resultados que parecían imposibles.

Mi filosofía es simple:

"Si no se gana el pulgar arriba, no sale del taller"

Para que eso pase, mis criterios son claros: la creación debe ser única, provocar algo o tener un propósito claro; debe tener alma, pasión y calidad de sobra.


¿Qué hace especial a este Taller?

* Tecnología de alto nivel: Utilizo distintas máquinas con tecnología de punta para inventar o fabricar piezas complejas, como los objetos con mecanismos extraños que encontrarás en la tienda. Aprovecho cada herramienta, les saco el jugo y me entrego completamente al proceso; de esta forma busco innovar, apuntando a que el resultado se salga de lo común para así aportar valor y generar un cambio positivo en el mundo, un pequeño grano de arena, de mi taller a los humanos que creen y sueñan.

* Cuidado Personal: Yo mismo me encargo de ensamblar, probar y embalar cada pieza con el cuidado de un artesano y el ojo técnico de un ingeniero. Aunque de profesión soy publicista, me gusta crear, y eso requiere de mucha prueba, error y cálculos.


* Creatividad sin Límites: Este taller es mi laboratorio. Aquí experimento con materiales y formas para crear objetos que no encontrarás en ninguna otra parte como el canguro viral que dio la vuelta al mundo en las redes; un proyecto que fue todo un desafío, pero que se logró gracias a la constancia y satisfacción que nos produce materializar productos que no existen.



El valor de lo hecho a mano (o a máquina)

Hoy estamos rodeados de tecnología útil que nos permite llegar más lejos con nuestras creaciones. Gracias por valorar la fabricación independiente de productos de autor y el trabajo MADE IN CHILE. Cada vez que recibes una caja con nuestro sello, llevas incontables horas de trabajo y amor por el diseño para lograr algo que te llene de felicidad: un pedazo de mi creatividad en tu hogar.

Para mí, esto es el honor más grande, ya que es lo que me permite hacer lo que más me apasiona: seguir creando.


(Ref. El pequeño canguro que inició este viaje y, al fondo, su evolución final: el resultado de meses de ajustes para alcanzar la calidad que hoy define al taller).